Tiene un tercio de su vida soportando mis dislates. La conozco ( o al menos me gusta pensar que la conozco) por accidente, como cualquiera, y la frecuento con inconstancia por una extraña mezcla de afición, afección, afinidad e historia. Tiene treinta años.
Alguien me comentaba alguna vez que la diferencia central entre una persona cool y otra que no lo es, se encuentra en el esfuerzo. Gracia y garbo, una cierta mundanidad, supongo quizá que quiso decir. Mi amiga Helena camina así, más que menos, dealiñado donaire diría en un apuro; simple y fácil. Muchos años de ballet, supongo que dan esa relación con el propio cuerpo que el resto no tenemos.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Archivo del Blog
- junio (1)
- febrero (2)
- noviembre (2)
- julio (2)
- junio (1)
- mayo (2)
- abril (1)
- julio (2)
- febrero (2)
- enero (2)
- diciembre (1)
- octubre (2)
- septiembre (4)
- agosto (3)
- julio (4)
- junio (3)
- mayo (2)
- abril (1)
- marzo (1)
- febrero (1)
- diciembre (1)
- noviembre (1)
- octubre (6)
- septiembre (2)
- julio (9)
- abril (3)
- mayo (3)
- marzo (1)
- diciembre (2)
- noviembre (4)
- octubre (18)
- septiembre (9)
- agosto (12)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario