viernes, octubre 28, 2005

UN VIAJE DOS

Convencido de que existe trozo,
madero, piedra, musgo sin mancha
carbón donde toda llama encuentra su ardor
insostenible
Y aunque no tenga más palabra ni aliento
quiera pedir perdón una vez
quiera volar telas por el suelo
quiera formar un montón de baldosas
con mi espalda
quiera creer que quedarán restos
pensarte un soplo recuerdos
de este traje de un beso que vuela sobre la piel
de tantos cuellos y revienta
mujeres esta noche los dos
al final

martes, octubre 25, 2005

ALGUNAS MEDITACIONES SÚBITAS Y CONCURRENTES DE UN DOMINGO POR LA MAÑANA 2

De la multiplicidad, el uno; de la diversidad, el reflejo; de la armonía, el zumbido; del silencio, el murmullo; del mar, la selva; de las ostras, el chardonnay de Coahuila; del orgasmo, ¿?; de la ira, quizá a veces el orgasmo; del amor, el desconsuelo; del abatido, el decoro guardado; del aquiescente, la duda; del estertor, el solplo; del sopor, la lucidez; de la pus, la herida; de la mirada, el vacío; de los higos, el pubis; de la piedra, el canto; de la espuma, el rizo; de la pregunta, el deseo; del tumor, la permanencia; de la ternura, la puta; de la elipsis, los muslos; del ansia, el destello; de la mano, el vientre; de la piel, el redoble; de las costillas, la risa; de la furia, los tules, el mentón, quizá a veces tambien el orgasmo; de la mosca, el cristal; de la mañana, el tedio; del mundo, la necedad, el desconsuelo, el tedio, la furia; la puta y el rizo, quizá a veces tambien el orgasmo

LA MEZCLA

LA MEZCLA

No sólo
el fofo fondo
los ebrios lechos légamos telúricos entre fanales senos
y sus líquenes
no sólo el solicroo
las prefugas
lo impar ido
el ahonde
el tacto incauto solo
los acordes abismos de los órganos sacros del orgasmo
el gusto al riesgo en brote
al rito negro al alba con su esperezo lleno de gorriones
ni tampoco el regosto
los suspiritos sólo
ni el fortuito dial sino
o los autosondeos en pleno plexo trópico
ni las exellas menos ni el endédalo
sino la viva mezcla
la total mezcla plena
la pura impura mezcla que me merme los machimbres el almamasa tensa las tercas hembras tuercas
la mezcla

la mezcla con que adherí mis puentes

lunes, octubre 24, 2005

UNO DE ESOS LUNES 4

Es muy difícil seguirle el rastro a las preocupaciones que albergo. Aunque sospecho que no serán más de un puñado, pueden presentarse con la displicente seguridad de los pensamientos obsesivos: desdoblarse, hacer pliegues, crecer como árboles, como ramitas de un pepino o de cualquier chayote.
En un lejano principio imaginé (que GÜEY) que perpetrar un blog haría las veces de artesonado en tan tortuoso cajón de sastre. No sucedió. Ahora que puedo revisar, esta cosa se impostó en mi libreta de bolsillo; hay tantos hoyos en el cuadernillo como entradas en este lugar ( falta echarle un ojo a la interminable lista de borradores ).

y mientras que los ruidos descerrajan las puertas,
la noche ha enflaquecido lamiendo su recuerdo.


(¿De quién es ese verso? me acompaña desde antes de dormir; ¿alguién sabe?)


la sangre que no cuaja ni la muerte


y este otro? Alfonso Reyes pero no estoy seguro.

Si no por altivez, por desencanto
imitemos el gesto del océano
monótono y salobre...
RENATO LEDUC

miércoles, octubre 19, 2005

Hay veces que las cosas no parecen 5

El temor más profundo que me habita parece venir de un par de ojos. Todavía desconozco si por ser mirado o si porque son reflejo.
No lo sé, dios dirá; yo veré, ya verás, lloverás lloveré

Hay veces que las cosas no parecen 4

Una toronja
el corazón
abierto dulce
bajo pecho
cariado falso
diente de leche
y cae

Hay veces que las cosas no parecen 3

Camino cama
de verde
alma tarde
Muy tarde
consuela la sola
vecindad del Este
naufragio
No basta, supongo, la perpetua certeza de imaginar el tiempo como un rizo a través del cual casi todo se me vuelve inexpugnable

MIÉRCOLES DE GRUB

Ye poets ragged and forlorn,
Down from your garrets haste;
Ye rhymers, dead as soon as born,
Not yet consign'd to paste;

I know a trick to make you thrive;
O, 'tis a quaint device:
Your still-born poems shall revive,
And scorn to wrap up spice.

Get all your verses printed fair,
Then let them well be dried;
And Curll must have a special care
To leave the margin wide.

Lend these to paper-sparing Pope;
And when he sets to write,
No letter with an envelope
Could give him more delight.

When Pope has fill'd the margins round,
Why then recall your loan;
Sell them to Curll for fifty pound,
And swear they are your own.

jueves, octubre 13, 2005

Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

martes, octubre 11, 2005

Hay veces que las cosas no parecen 2

De natural propenso a la vacilación no puedo sino consentir, desde siempre y hasta la víctima. Ni certidumbre ni certeza, suelo consumir las horas de proyectos en la elaboración de fantasías que se vaporizan con nitidez premonitoria. Sin embargo estoy aquí, repetido.
Puedo imaginar muslos rotundos y muchísimas mentiras de esas que escuchan los enamorados como sí. Pero no estoy acostumbrado a encontrar paredes. A decir verdad me desconcierta la inviolabilidad del secreto. Y si esta pared sale de mi cabeza como un blanco rotundo, como un oído que no escucha puedo también latir con ansiedad histérica. Creo que es mas o menos EL CALOR DE SU CUERPO ES UN PUÑAL DE VIDRIO QUE REMONTA LOS SUEÑOS. Aunque es de Paco Urondo me viene por ahora

viernes, octubre 07, 2005

EN UNA MESA DE CANTINA

Encuentro muchas cosas que acuden cuando pienso en una cantina: botana, dominó, licor (muy poco el vino), otro tanto la cerveza, conversación mucha conversa o, por defecto, un autismo voluntario que se diluye bajo la cortina que hacen las muchas personas que platican. Conozco pocas en verdad y la mayor parte de mis experiencias cantineras vienen de una jornada adolescente –hará ya como cincuenta años. Recuerdo visitar en una sola noche como cien lugares; algunos sobreviven; algunos otros, no; otros, quizá los más, no tengo memoria de donde buscarlos.      

miércoles, octubre 05, 2005

¿QUE ES ANSIEDAD? 1

Sentado en el consultorio del dentista, contemplando los payasos que se multiplican por las paredes, a manera de retablo, como la historia de un culto exótico y carnicero. Notar, como al descuido, que los guantes de tu dentista son de un grueso lavatrastes y que los lava, justo antes de ponerlos dentro de tu boca.

Sala de espera en el aeropuerto, minutos después del mohín carilargo del invariable retraso. Fila de ingreso al avión, sujetos uniformados, dispares perros, ¡oh por dios!, el joint en la cartera.

Idéntico pero al bajar del avión.

En tu mano una copa de vino, quizá no el mejor de la carta pero respetable a fin de que nadie te diga "burro ignorante" ("¡oigame no a mi me trae uno de este año!"), sonries mientras observas a la gente en la calle correr con la espalda arqueada bajo la lluvia; como distraido, como natural, como un gesto que pretendes impostar cotidiano, casi fluyendo tomas la mano de tu acompañante, y dices: que bueno que nos escapamos del trabajo. Ella o él sonrien (liberalidad, supongo), le encuentras bellísima (¿o será el sopor de la tercera botella de vino?)sin dudas; te pierdes cuando descubres que su mano responde al gesto, incluso lo prolonga, se estira y sigue el camino de tu brazo por debajo de la camisa y el suéter hasta el principio del húmero. Tu acompañante te dice ¿nos vamos? Sonries desde lo más profundo de tu semana perdida. Miras hacia la entrada del lugar, descubres a tu esposa justo cuando la mano de tu acompañante se atora en la axila; tu esposa finge que no te ve y sale.

Esperar una llamada.

Tendido en la cama, los ojos puestos en el cielo raso, un silencio inexpugnable se forma en la casa. Estas en media resaca, sabes que falta lo peor: tus manos apenas vibran y aún puedes sacudir sin problemas todas tus articulaciones. Susurros, después, ruido de pisadas que se dirigen hacia donde tu estás. De cualquier manera decides no moverte; consideraciones que debes tener cuando se presentan crudas de una semana de retraso. La puerta se abre con un golpe. Entra un tipo en mangas de camisa sin mangas y dice, grita más bien, "hoy vengo a curar todos los demonios de esta casa; y los principales demonios son tu y tu maldito vicio." Los temblores de tu cuerpo comienzan, no puedes correr.

Una Guacamaya de metro cincuenta de altura te mira fijamente con su único ojo visible.

Una reunión social. Una fiesta, vamos. No bailas ni aunque te vaya en eso la vida. La muchacha con la que has conversado durante varios tragos, horas quizá, pregunta ¿bailas?; dices que no porque... el resto de la respuesta inteligente ya no es escuchado debido al solícito vecino que presto dijo sale. Ella no vuelve más en lo que resta de la noche.

El primer dependiente de negocio cualquiera que te dice "en que le puedo ayudar señor".

El primer dependiente mujer de negocio cualquiera que te dice "en que le puedo ayudar señor".

El primer dependiente mujer atractiva de negocio cualquiera que te dice "en que le puedo ayudar señor".

Cuando los gusanos azotadores te miran fijamente y disponen su cuerpo para salir impelidos hacia tu rostro.

Esperar una llamada de alguíen en particular.

En una cama de hospital esperas la visita de tu médico para que te diga lo de siempre: ya no fume, ya no tome, ya no se desvele, ya no se estrese, ¡ay! ya no más nada; un par de enfermeras conversa en el corredor: "...y vino por nada y descubrieron que tenía..." la conversación se aleja por el pasillo.

El último cigarrillo de la cajetilla.

Las cumbias de ritmo "andino".

Esperar una llamada de alguien particular, a quien no puedes llamar.

El Cigala.

Las personas sin cuello, particularmente Cuauhtémoc Blanco.

Los niños entrenados para asistir a restaurantes y realizar su cadena de despropósitos en el establecimiento entero, menos en la mesa de sus padres.

martes, octubre 04, 2005

ALGO ESTA PASANDO CON MI CUERPO

Como menos; bajo de peso sin explicación aparente; he comenzado a fumar mucho mucho menos; hasta ayer el peso de la costumbre me hizo gruñir, sin embargo hoy sólo fumo cuando pienso que no estoy fumando; ¿estaré diabético? ¿alguna enfermedad terminal? ¿será una señal? ¿será cierto que regresaré a casa, donde sea?

lunes, octubre 03, 2005

TREINTA Y CINCO CIGARRILLOS

Despreciables números. Dividiendo 35 cigarros en 72 horas da como resultado un cigarro más o menos cada 2 horas y las ganas de pegarle de marrazos a casi cada ser vivo que me dirige la palabra.
En verdad suena demasiado pero hasta el viernes pasado solía ser la dosis de medio día...

UNO DE ESOS LUNES 3

Hago memoria y pienso en un par de días, con mucha posibilidad domingos, cuyo recuerdo se marca inviolable. No puedo sino agachar la cabeza y conceder cierta gracia a ese par (10 ó 20, ¿quién cuenta?). Aclaración requerida: la condición elemental de esos días es que bien pudieron ser martes, viernes o sábados; sin consideraciones calendarías, esos días, son simplemente extraordinarios: incluso hoy, a unas semanas (¿o serían horas?) de la experiencia, no podría jurar si sucedieron en marzo, abril o enero, si fueron de mañana o de tarde, si estuve vestido o desnudo, si bebí comí corrí caminé. Estuve, estaba ahí, sin duda.

UNO DE ESOS LUNES 2

Nadie escapa, sin embargo, al magnetismo impositivo del domingo. Algunos quizá logren encontrar en los laberintos del misal, la respuesta a las preguntas que otros más buscamos en el noble oficio de "hacer calendarios" lunes-jueves por el resto quizá de nuestro resto de vida. ¿Qué más sino la pobre consecución de una inocencia arcana que desvela su necesidad conforme el pardo avechucho del domingo levanta el vuelo para desaparecer, una vez mas hasta el siguiente domingo?
Pagar los tributos a las postillas.

UNO DE ESOS LUNES

Quizá la explicación de todo esto pueda hallarla en las horas que circulan los domingos. Las horas que permiten su contemplación suelen ser la forma más curiosa de la conseja que se me ha dado conocer: la propia mortalidad que fluye a ritmo de las dentelladas, lentas y graduales, a un chicle de cereza (de esos que pierden sabor a los 30 segundos), sin tener muy claro cuando comenzamos, y con la dosis suficiente de olvido como para llegar hasta el entumecimiento de la madíbula. Esto supongo, es uno de los subproductos del domingo: un presente terrible, sin irrigaciones: ¡¿qué hago dios mio?! sin consideraciones metafísicas ¿como diablos llego hasta la noche, hasta el sueño, hasta el sedativo horror de la mañana de lunes? ¡Oh dios!
Intento hacer memoria, me esfuerzo en verdad. No puedo, sin embargo, encontrar una semana zanjada por tribulaciones o congoja financiera. Pagos, deudas, acredores, culpas, merodeadores nocturnos y cárcomas diversas, no tienen cabida dentro del dudoso día del señor.

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