martes, octubre 11, 2005

Hay veces que las cosas no parecen 2

De natural propenso a la vacilación no puedo sino consentir, desde siempre y hasta la víctima. Ni certidumbre ni certeza, suelo consumir las horas de proyectos en la elaboración de fantasías que se vaporizan con nitidez premonitoria. Sin embargo estoy aquí, repetido.
Puedo imaginar muslos rotundos y muchísimas mentiras de esas que escuchan los enamorados como sí. Pero no estoy acostumbrado a encontrar paredes. A decir verdad me desconcierta la inviolabilidad del secreto. Y si esta pared sale de mi cabeza como un blanco rotundo, como un oído que no escucha puedo también latir con ansiedad histérica. Creo que es mas o menos EL CALOR DE SU CUERPO ES UN PUÑAL DE VIDRIO QUE REMONTA LOS SUEÑOS. Aunque es de Paco Urondo me viene por ahora

No hay comentarios.:

Archivo del Blog