miércoles, octubre 19, 2005

No basta, supongo, la perpetua certeza de imaginar el tiempo como un rizo a través del cual casi todo se me vuelve inexpugnable

1 comentario:

Unknown dijo...

Si me siento a pensar nada entiendo (¡a callar émulos de socrates!) mi corazón palpita acelerado, fumo un sólo cigarrillo (bonita palabra esta de "cigarrillo" ¿no?) a lo largo de varios paquetes las paredes se hacen celofán si veo mis extremidades no las reconozco y acabo sintiendome como una figurilla de vidrio verde corriente repetido y pirateado de murano envuelto para regalo de un perverso niño de 3 años.

Archivo del Blog