viernes, noviembre 25, 2005

Viernes por la tarde quien pudiera saber algo de esto.

At the hole where he went in
Red-Eye called to Wrinkle-Skin.
Hear what little Red-Eye saith:
"Nag, come up and dance with death!"

Eye to eye and head to head,
(Keep the measure, Nag.)
This shall end when one is dead;
(At thy pleasure, Nag.)
Turn for turn and twist for twist--
(Run and hide thee, Nag.)
Hah! The hooded Death has missed!
(Woe betide thee, Nag!)


Nadie sale de la jungla, alguién alguna vez me dijo. Todavía no acierto a comprender cabalmente que quiso decir. Criados por lobos, la ciudad de los hombres puede constituir una evidente amenaza, cuando no un verdadero peligro para cualquiera. Venimos de ningún lugar lo que es decir que venimos de todas partes. Sin referencia aparente todos los sitios son pequeños relatos habitados (en la calza derecha llevo la huella del peldaño aquel creo que decía Ricardo Yañez). Y entre la maleza que no somos, se asoman estos rostros más palpables del tiempo. Nadie sale de la nada y más aún, aunque la misma nada nos precede, las caras y segundos, los peldaños, serán la misma selva que viaja con nosotros. Añoranza y desasosiego, melancólica nostalgía, saudade o bonzo les veo como hebras que cardan su paso al paso de cada día, siguiendo las horas del mundo y las horas del sueño. Y luego son pozos donde la piel se hunde para encontrar la memoria que no tiene; son los relatos. ¿Quien pudiera sacarnos de esa boca de ese hoyo de el instante mismo en que añoramos el peldaño aquel? En la estupidez, aún me sorprendo.

jueves, noviembre 17, 2005

JUEVES POR LA TARDE DE UN PARÉNTESIS QUE SUELEN SER COMO LAS DOS DE LA TARDE.2

en esta claridad insostenible
la luz de los faroles suena flop flop flop
como la tenaz salobre húmedad voluntad del olvido
Me habita un dios menor,
camina hasta la esquina; no hay nada.

jueves, noviembre 10, 2005

LE DÉSESPOIR EST ASSIS SUR UN BANC

Dans un square sur un banc
Il y a un homme qui vous appelle quand on passe
Il a des binocles un vieux costume gris
Il fume un petit ninas il est assis
Et il vous appelle quand on passe
Ou simplement il vous fait signe
Il ne faut pas le regarder
Il ne faut pas l'écouter
Il faut passer
Faire comme si on ne le voyait pas
Comme si on ne l'entendait pas
Il faut passer et presser le pas
Si vous le regardez
Si vous l'écoutez
Il vous fait signe et rien personne
Ne peut vous empêcher d'aller vous asseoir près de lui
Alors il vous regarde et sourit
Et vous souffrez atrocement
Et l'homme continue de sourire
Et vous souriez du même sourire
Exactement
Plus vous souriez plus vous souffrez
Atrocement
Plus vous souffrez plus vous souriez
Irrémédiablement
Et vous restez là
Assis figé
Souriant sur le banc
Des enfants jouent tout près de vous
Des passants passent
Tranquillement
Des oiseaux s'envolent
Quittant un arbre
Pour un autre
Et vous restez là
Sur le banc
Et vous savez vous savez
Que jamais plus vous ne jouerez
Comme ces enfants
Vous savez que jamais plus vous ne passerez
Tranquillement
Comme ces passants
Que jamais plus vous ne vous envolerez
Quittant un arbre pour un autre
Comme ces oiseaux.

jueves, noviembre 03, 2005

El mundo es una obligación ineludible ante la que –no hay duda –me frunzo; no estoy obligado, por otra parte, a ceder con una sonrisa

Lamento no visitar San Andrés Mizquic (¿o será mixquic o mixquiq o mizquiq?) contigo; lamento tambien no haber visitado los mismos museos a los que fuiste obligada cuando aún hacías horas en algún tipo de institución escolar; lamento que el cumpleaños de San Anselmo te venga guango; lamento que haiga no se pueda usar cuando se debe; lamento que eritrea suene tan a Alfonso Reyes y no a algún versado huapanguero; lamento verte impasible cuando te sospecho agitando el aire alrededor; lamento que los pingüinos viajen de dos en dos; lamento que le llamen panceta al santo tocino; lamento que los perros no puedan comer almendras ni pan ni chocolate ni tacos de suadero ni nada que valga la pena comer; lamento que los semáforos tengan tan solo tres colores; lamento salir de la cama los días de sol frío; lamento dejarte sola en el malabar de tus tres únicos pasos de baile; lamento que el corrido de Juan Charrasqueado no sea tu primera opción cuando amaneces de buen talante; lamento que Eugenio no pueda acompañarme al parque; lamento los frijoles las lentejas la fabada el tapado de plátano el tamal de cazuela de mi abuela; lamento que falte el vodka con sabor a sandía; lamento los tres o cuatro juguetes que permanecen intactos desde la infancia; lamento los pianos y mis dedos ignorantes; lamento las horas que soy guiñapo y feliz; lamento la imposible certidumbre de que al final quedará algo, lo que sea; lamento mis dos pies izquierdos; lamento el papel arroz de los delicados; lamento mi carrera como cantante de tangos; lamento cuando calzas los postigos; lamento no ser desierto ni duna ni tortuga ni caimán ni una de esas simpáticas lagartijas que corren en dos patas; lamento además no ser el último miembro de un insólito accidente de las guacamayas; lamento que "un carnívoro cuchillo" no sea de mi imaginación; lamento los volovanes por la calle; lamento que la acedía no sea más acedia sino una mugre depresión; lamento quedarme sin palabras y nada que digo te rías; lamento que no ruedes por el pasto ni te rasques la espalda con los árboles; lamento ocasionar palabras en tus silencios; lamento los árboles de níspero de la calle; lamento las bicicletas; lamento que los puercos sean lindos y sabrosos a la vez; lamento las composiciones recientes de Bach; lamento ese labio inferior, siempre en las lindes del puchero, que se vuelca inexpugnable;como esto como aquello esta mañana plañidero y tonto, lamento cada uno de mis muertos.

Archivo del Blog