miércoles, diciembre 07, 2005

Miércoles, ahora vuelvo.

Regreso. Las referencias se mezclan, el café está frío, tengo el cigarro final entre los dedos, escribo con los diez dedos y no entiendo nada, aunque debería estar trabajando; sigo sin entender. Justo al principio intenté decir que volvía pero lo supuse demasiado meloso, como si tuviera alguien esperando como si en verdad me hubiera desaparecido,como sí; demasiados supuestos, casi un enormidad.
Pero de cierta peculiar particular parbularia manera vuelvo (quiero decir buelbo para hacer la diferencia), buelbo a esta cosa loca, buelbo a sostener este dialogo con el resto de mis personalidades; estuve ausente, le dejé desde hace días, de cualquier manera buelbo entonces.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado santo.
Volviste o simplemente como la canción Volver, volver volver...
Será que estas en el pais de las maravillas.. solo que ahora gobernado por el gato ?
ate. el rock

Unknown dijo...

¿Quien gobierna y quien vuelve?, todavía no puedo decir mucho al respecto. Sin embargo y para responso de la fortuna, se me ocurren muchas más cosas de las que realmente me ocurren; cada rato, en esos elípticos hiatos, me disperso me disparo (¡que puedo hacer!), y en el retruécano la fantasía hace musgo. Recuerdo, por ejemplo, que Alicia inicia su historia siguiendo un conejo; recuerdo tambien que al tiempo que avanza por la madriguera Alicia, una pequeña niña, se hace más y más pequeña. Pero ¿que tan pequeño puede volverse lo pequeño? ¿como pasar de la infancia a otra, infancia tambien, atávica, primera y anterior a toda forma y conocimiento? ¿de la infancia a la infancia anterior al tiempo lactante, al proyecto de ser, al gameto rampante simple? ¿ a la inocencia invulnerada o al esfuerzo de inocencia? no lo sé. Estoy, como siempre, como al principio: sólo de inquietud: "how deep the rabbit-hole goes?."

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