Todavía no se como llegué hasta aquí. Creo que quiero creer que las cosas formaron una enorme tira de eslabones, una cadena de hechos tan insondable como inequívoca. Quiero creer que cada paso sucede tan súbito empujado por una fuerza oscura y evidente, tesonuda en general, porque no puede ser de otra manera. Quiero creer que a esta hora mi perra más pequeña corre insumisa por la casa y arrastra la ropa de Alison como esa misma perrita es arrastrada por esa fuerza que hace coincidir los minutos de ambos. Cosa de énfasis supongo. Siempre es grato enfrentar la majestuosidad del tenía que ser a la sobriedad errante de decir no sé. Estoy aquí porque estoy aquí, quiero decir, suena ya un poco a justificación, profana, pero justificación al fin.
Y estoy aquí, nomás, y las hórridas paredes naranjas no me dejarán mentir en paz. Mi perra pasea algo que me niego a suponer mi última caja de cigarros; coincidimos y por un momento aunque me siento abandonado, extrañado, no me puedo sentir solo. Quiero concentrar mi propio esfuerzo en esa suposición.
viernes, marzo 17, 2006
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Archivo del Blog
- junio (1)
- febrero (2)
- noviembre (2)
- julio (2)
- junio (1)
- mayo (2)
- abril (1)
- julio (2)
- febrero (2)
- enero (2)
- diciembre (1)
- octubre (2)
- septiembre (4)
- agosto (3)
- julio (4)
- junio (3)
- mayo (2)
- abril (1)
- marzo (1)
- febrero (1)
- diciembre (1)
- noviembre (1)
- octubre (6)
- septiembre (2)
- julio (9)
- abril (3)
- mayo (3)
- marzo (1)
- diciembre (2)
- noviembre (4)
- octubre (18)
- septiembre (9)
- agosto (12)