lunes, mayo 15, 2006

ALGO ESTA PASANDO CON MI CUERPO 3

Todavía no tengo el placer de frecuentar a nadie que haga de sus días un palacio erigido sobre certeza alguna. Todos, es decir cada una de ellas, se arrastran por el tiempo con tan singular consistencia que casi me hacen pensar que lo hacen con un cierto toque de arrojo, con denuedo casi. Quieren ser quieren tener quieren estar y gran parte, a veces lo consiguen. Hacen suben y bajan, llaman por teléfono a la mujer soñada al hombre deseado, convienen citas festivas, fraternales y de trabajo. Estoy por inclinarme a creer que en cada instante de esa suma de instantes se cristalizan tenues fantasías y acérrimas realidades en una sola flor de azoro. Estoy por inclinarme, digo, porque aún no hallo elocuencia en ayuntar la duda con el temor pero si infinitas posibilidades.
En algún afiebrado minuto he considerado la posibilidad (enorme para ser bien justos) de que el mundo sea así y que mi cabeza y que las personas por donde se me ha dado transitar (sí, como un regalo)y que los momentos que se arraciman sobre la frágil memoria y que los lugares y que la gente por donde no pude transitar son crudos reflejos de esa realidad. Se sabe nada, se entiende bien poco, se cree en nada en pequeño pero se continua empujando; más o menos.
Esto, en el instante inmediato previo a cuando supongo que no es del todo así; que las suposiciones no son sólo supuestos sino además antojos, que le impongo a las cosas una carga emocional que alcanzan una vez que son arrojadas en grupo sobre algún cuerpo de mi memoria que flota. Todo un peso y una definición moral que no soportan, que no es posible que no poseen las cosas de por sí. Una peculiar versión de animismo.
De cualquier manera no dejo mi asombro

No hay comentarios.:

Archivo del Blog