lunes, septiembre 29, 2008

hay días que las cosas no parecen

Sentido sólo, las imágenes de esta noche forman mi boca. Hablo para adentro, me cuento y me recuento: uno, dos, tres, cuatro. Podría seguir más adelante, hasta terminar con mis números, pero los segundos de este instante se tejen en otro cardán.
Miro mis palabras como quien mira una tormenta, como quien mira una brisa sacudirse en la estela de aquella sombra; y de esta. Miro mis palabras como quien mira las gotas de lluvia caer por las ventanas, formar surcos, ríos, charcos, veo mis palabras como quien mira deslizarse penosamente, perniciosamente, las gotas en las arrugas del cristal.
Seco sumergido miro y mis palabras encuentran oído.
Uno.

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