jueves, abril 30, 2009

Gripe de puercos

No entiendo demasiado, pero lo intento -con vehemencia-vieras como lo intento. No puedo tener muchas conclusiones pero encontré un puñado de conjeturas orientadoras que me angustia compartir-en serio, cada que intento comunicarme descubro que no deseo sostener una conversación con aquellas personas que consideran el exceso por encima de la asepsia; mientras que otras, preocupadas por lo que vendrá, me encuentran verdaderamente antipático.
Pues bien, esperando desesperado, aquí algunas de las consideraciones que encuentro asequibles, como pequeños circulitos recubiertos por los cuales puedo establecer alguna preocupación más orientada.
  1. El Internet resulta una fuente bastante discutible de información. Superando las consideraciones de pandemia y epidemia, la explosión de cifras y lugares, de posibles brotes y pacientes, de probables cuadros de diagnóstico y análisis genético de muestras, la cantidad de información se vuelve compleja, por decir lo menos, cuando no abiertamente caótica. Hasta este instante, mientras escribo esto, si le picas al google con "influenza" aparecen 20 millones 900 mil; si le buscas influenza porcina regresa 474 mil, si le rascas influenza México, regresa 2millones 690 mil. En fin cualquier cosa, repetida demasiadas veces puede representar algún margen de importancia y veracidad, sin embargo sospecho que esto no puede ser así, no al menos, respecto a la posibilidad de obtener alguna información del tipo práctico de la enfermedad. Podemos buscar locamente en internet sin que esto signifique que regresaremos armados con la imbatible receta contra el mal, frontera antiviral de nuestras preocupaciones, quiero decir. Por cierto, las páginas de la OMS (who.org) y el CDC (cdc.gov) aportan bastante información, sobria y práctica, general acerca de la enfermedad.
  2. Del universo de casos encontrados (poco arriba 7 mil) un sexto corresponde con una descripción general del cuadro de diagnóstico (poco arriba de mil 600), de este cuadro de diagnóstico se han obtenido pruebas genéticas (PCR) de 99 casos, es decir en los que existe evidencia fehaciente, de los cuales 91 han superado ya la enfermedad en casi todas sus etapas (desconozco si Manuel Camacho fue parte de la muestra o no) mientras que 8 pelaron gallo.
  3. Todos, los que supondremos responsables exclusivamente para fines comunicativos, coinciden en afirmar que es demasiado pronto para realizar afirmaciones tajantes.
  4. El h1n1 (que dicen lleva varias mutaciones transmisibles humano-humano) no conoce amigos ni enemigos, o en otras palabras que no hay vacuna, pastillita o historial inmunológico capaz de hacerle frente (mucho menos cubrebocas o alcoholito fraternizable).
  5. A pesar de esto, el Tamiflu (esa cosa que conseguías en el Wal-Mart la semana pasada) es como buen inhibidor de las neuroaminidasas.
  6. El hospital ABC tiene una buena dosis de este medicamento y lo aplica con singular fruición, según consta en entrañable testimonio de Manuel Camacho.
  7. Esperemos que el sistema de salud Pública cuente con las pastillitas así como el sentimiento profesional.
  8. Dicen que desde el año 2006 están esperando un brote similar. Hay quien dice que este tipo de pestes se presentan de manera cíclica -lo que me huele a las plagas de Egipto pero ni modo-. El punto es que la misma causa azarosa que muta la cepa muta la carga inmunológica: adelanta un grupo interesado de infectólogos que las muertes conocidas coinciden con personas nacidas después del 77, año en que conocieron del brote anterior.
  9. El período de las primeras 48 horas son las cruciales para la medicación.
  10. El mismo grupo de infectólogos declara, además, que es dificilmente mortal.
  11. Estos mismos señores y señora, considera que una vez que los daños al sistema respiratorio hacen necesaria la intubación, el porcentaje de mortalidad es casi total.
  12. Aunque el rango mortal de 7 a 9 % no es tan grave, las cargas económicas de la epidemia serán gravosas para nuestro tercer mundo: el Banco Mundial ya calcula 182 mil mdd como el techo de los costos para América Latina y el Caribe.
  13. Para México, resulta el más caluroso recordatorio de su condición mesoamericana -Nopaltitlán antes que NAFTA-: pérdidas en el turismo con fines de esparcimiento (gente que viene) y en el turismo con fines de crecimiento (mexicanos que se van).
  14. ¿Cuanto tiempo pasará para que las voluntades que pugnan por el cierre de la frontera entre Estados Unidos y México alcancen eco y sombras mayoritarias?
  15. Los hospitales públicos de este país podrán sufragar las píldoras podrán incluso sufragar la internación obligada de millones de mexicanos pero ¿podrá afrontar los costos de la atención de todos los que acudirán pensando que se van a morir teniendo padecimientos un poco menos románticos como, digamos, neumonía, tuberculosis, pulmonía, dengue, y un plano etcétera? aunque fuera sólo para deslindar.
  16. Nuestro pobre pero histórico sistema de Seguridad Social necesariamente soportará las cargas económicas de proveer de atención a todos los mexicanos sin seguridad social pero una vez explotada ¿aguantará los pagos de incapacidades laborales? O, puesto en otras palabras, parecen mejores miles de desempleos que de seis a diez jornadas laborales al 60% por miles y miles.
  17. El internet resulta además, contra corriente, nuestra única fuente de información. La explosión -un muerto en Brownsville, Texas; 16 en San Luis Potosí, etcétera- de "topos" y "logos", de tropos y de literalidades, nos orillan a encontrar en la web los sólos indicios de una realidad que sospechamos oculta. Mitofsky, hoy lanza una encuesta donde sólo 39% del respetable cree que se está aportando toda la información mientras que un 45% piensa, no del todo acertadamente, que "algo se oculta."
  18. Llegados a este punto me enfrento a una disyuntiva natural a todo mexicano: orillado sistemáticamente por generaciones de las clases gobernantes, todas y en todos los niveles colores y texturas, hacia el rincón de la puñalada trapera y de los cristales entintados de la historia inmediata, me apuro a pensar que algo oscuro está sucediendo, sin saber que. Fieles a nuestra infidelidad, sin embargo, fijar la desconfianza significaría establecer los límites de un compromiso. Apurados en atender a los llamados a la sanidad estaríamos aceptando el clausulado de una paradoja, como igualmente la persecución de la verdad oculta estaría marcando las líneas de nuestras adhesiones, formales e informales, a particularidades pertinentes pero de incierta, no cabe duda, alternativa política.
  19. Por ambos lados la teoría conspirativa: el mundo se va a acabar, no se muestra la gravedad del contagio. Ocultando se llega a la voluntad de los electores o al dominio de las cámaras y los gobiernos municipales. Creen los que creen que la posición del gobierno federal está impregnada por la necesidad de subestimar los daños por la enfermedad debido a que la falta o nula intervención por parte del "ilegítimo gobierno" de la república significa una crisis de credibilidad y apoyo que este particular gobierno no podría enfrentar con buenos resultados de cara a las elecciones de julio próximo. ¿Quién sabe? Pero también creen los que creen, que son los menos me permito creer, que la angustia y el miedo son tan fatuos como poderosos motores sociales, que en ocasiones no resulta tan importante el terror, ni siquiera la cura, sino quién logra mostrarse por encima del mismo miedo, capaz de encararlo y enfrentarlo y animar, aún pobremente, a las voluntades a su alrededor a volverse conformes, aunque insatisfechas, con el estado de las cosas -a pensarse seguros a pesar de las tormentas, por así decir-. De cualquier manera, el manejo de la información que hacen los distintos actores, no se muestra pobre o tendencioso sino todo lo contrario: más se hace más se dice mas se dice que se hace; la importancia está en, como dije, volverse héroe tránsfuga bíblico: olvida el fruto del árbol del conocimiento, hay que ver quién llega más alto en sus ramas; no sin dosis de patetismo ¿quién quiere ser Bush en Nueva Orleans? ¿quien Santa Anna en Tacubaya?
  20. El empujoncito orientador también se cocina en múltiples lenguas: el New York Times declara "restaurantes cierran por temor al contagio en México" cuando esta medida sólo es general en la Ciudad de México.

1 comentario:

Telena dijo...

Harto orientadas tus preocupaciones, querido, sin duda alguna lo son. Cuando te leo así nomás me quedo pensando en lo fatuo de las mías que nomás consideran a los tres gatos que quiero, incluido tú por supuesto.

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